sábado, 20 de octubre de 2012

EL DICTADOR (Puta la gracia)


Título original: The dictator. 
Dirección: Larry Charles.
Año: 2012. 
Interpretación: Sacha Baron Cohen (almirante general Haffaz Aladeen), Ben KingsleyJason MantzoukasAnna FarisMegan FoxJohn C. Reilly
Guion: Sacha Baron Cohen, Alec Berg, David Mandel y Jeff Schaffer.


  Sinopsis: “El dictador” nos cuenta la historia de un dictador que hace todo lo posible para que la democracia no llegue a su país. Rico en petróleo y bastante aislado, el estado norteafricano de Wadiya lleva siendo gobernado por el vehementemente antioccidental Aladeen.Por desgracia para Aladeen y sus consejeros, el muy vilipendiado Occidente ha comenzado a meter las narices en los asuntos de Wadiya, y las Naciones Unidas han sancionado repetidas veces al país en la última década. Y así, el general Aladeen y su séquito llegan a Nueva York, donde no son muy bien recibidos. 

  Tenía esta entrada escrita desde hacía meses, en concreto allá por el mes de julio, cuando se estrenó la película, pero ha sido hoy que me la he encontrado, a medio hacer, entre los borradores del blog. Es decir, olvidé completamente tanto la crítica como la película, lo que no dice nada bueno de esta última (y quizá tampoco de la primera). Debo confesar (sin mucha vergüenza) que ésta es la primera película que veo protagonizada por el conocido cómico Sacha Baron Cohen, especializado en dar vida a personajes excéntricos e incorrectos. No he visto ni Ali G, ni Brüno, ni siquiera la que le hizo mundialmente famoso: Borat. Tenía una cierta idea de lo que podía esperar, pero iba sin prejuicios y dispuesto a reírme. Bien, me reí, pero no tanto como creía y no precisamente porque los chistes fueran en su mayoría buenos, sino por su brutalidad. 

  Parece ser que en sus inicios, Baron Cohen hacía una especie de documentales paródicos en los que, haciendo gala de su gran vis cómica e incorrecta, introducía a sus estrambóticos e imposibles personajes en situaciones reales con personas reales. Estas personas, al no ser actores, actuaban como en realidad eran y dejaban así ver la verdadera cara de la sociedad norteamericana respecto a los inmigrantes árabes, como era el caso de "Borat". Mockumentary es el término que los estadounidenses han inventado para estas películas que se hacen pasar por documetales y cuyo propósito es hacer una crítica despiadada a través del humor. Bien, El dictador no sigue esta premisa argumental, sino que se trata de una ficción de principio a fin, y con ello pierde toda la gracia y la fuerza de su mensaje crítico -que lo tiene y muy sensato- pero queda completamente tapado por la falta de consistencia y la banalidad del guión: un conjunto de situaciones groseras que se suceden sin fin con el propósito de escandalizar a los más puristas. 

  Yo no me considero una persona conservadora ni fácilmente escandalizable, pero considero que hay temas que no admiten bromas. Y en caso de que hagas un chiste sobre un tema espinoso, por lo menos hazlo con clase. La película, por descontado, carece de clase alguna, y lo preocupante es que parece estar orgullosa de ello. 


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